jueves, agosto 31, 2006
La joya como señal de distinción
Los vestigios de los primeros hombres son prueba irrefutable de la mirada utilitaria del hombre sobre la naturaleza y siempre incluyeron objetos Ornamentales.
Estos proponen una función comunicacional, y nos hablan de la necesidad humana de DISTINCIÓN .Desde que el hombre es hombre y se organiza en grupos humanos, incluso antes de conformar una civilización, siente el impulso de demostrar su singularidad, lo que lo hace único.
La joya establece una de las relaciones más cercana e íntimas hombre-objeto se ubica totalmente dentro del ámbito personal, ya que es incluida en lugares clave, como parte del propio cuerpo .Refleja gustos y preferencias conjugadas con el lenguaje social imperante.
La joya sobrevive a nuestros días por una necesidad ancestral, intrínseca al ser H . Sentirla naturalmente y liberarla del manto de frivolidad que la opaca, permitira descubrir qué, realmente, se desea de ella.
Por último la joya como señal de distinción, genera un espacio intermedio, entre lo público y lo privado: Lo que quiero que vean en mí...es una revelación silenciosa.
Por su puesto este fenómeno, posee una valor cultural y permite analizar el comportamiento humano, pero lo más importante es que requiere y provoca detención ,de este modo se hace la mirada interna del ser. El detalle dialoga íntimamente con quien lo nota.Así la joya deleita a quién la usa.
Publicadas por
Silveray
a las
1:05 p. m.
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