Sobre el vacío
"Le vide est tout puissant car il peut tout contenir"
(El vacío es Todopoderoso, ya que puede contener todo)
Kazuko Okakura (1862-1913)
Le livre du thé - 1906
***
La estética depurada de los interiores tradicionales japoneses tiene su origen en el Taoísmo, llegado a Japón con el budismo Zen. Según el principio Wu-Wei o principio de acción por la no-acción descrito en el Tao Te King, el vacío tiene, en el seno de una obra de Arte, por lo menos tanta importancia que las formas esbozadas por el artista.
Por esa misma razón en una casa japonesa, la realidad de una habitación se situaría en el espacio delimitado por sus paredes y el techo, más bien que en las paredes o el techo por ellos mismos. El pabellón del té, arquetipo de la arquitectura japonesa sugiere vacuidad e impermanencia, razón por la cual se le llama “Chaseki” o “morada del vacío”.
Según la filosofía taoísta, lo Bello es lo que se sugiere, lo que se adivina y no algo que esté ya completamente revelado: es el observador quien debe interpretar, completar la obra, rellenar el vacío, partiendo de impresiones y sentimientos engendrados en su espíritu por unos esbozos de motivos, texturas, indicios de color, sombras de una forma. El vacío no significa aquí “nada” sino más bien “espacio de sugestión”.
Por eso, la belleza de un interior japonés residiría en el juego de las sombras, de los colores neutros, de esbozos en una puerta corredera, de la textura de un “tatami”, de una pared o de una viga, de un árbol percibido en la luz del jardín...
Sé bienvenida,
¡ Oh, espada de la eternidad !
A través de Buda
y a través de Dharma también,
te has abierto camino.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario